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PRIMERA PAGINA Nº 265 - JULIO DE 2017

domingo, 27 de julio de 2008

CARCEL COMÚN PARA MENENDEZ


“Un luminoso día de Justicia”
(R.W.)

Cadena perpetua en cárcel común para “El Chacal”,
Luciano Benjamín Menéndez, por crímenes de lesa humanidad:
Secuestro, tortura y homicidio doblemente
Calificado por alevosía.
¡¡¡Tarde pero al fin se hizo justicia!!!

sábado, 5 de julio de 2008

E D I T O R I A L


EDITORIAL (Al nº 164, de julio/08)

Se dice que Cristóbal Colón, en el año 1492, al observar a los barcos alejarse del puerto, comprobó que a la distancia primero desaparecía el casco y después las velas. Dedujo así, de esa simple experiencia, que el mundo era redondo.

Se propuso entonces alcanzar Las Indias navegando hacia el Oeste, creyó que lo había logrado, en cambio “descubrió” América. Sin embargo, antes que Colón, habían llegado polinesios y vikingos y ya estaban los nativos, a quienes luego los españoles pasaron a denominar “indios”. La idea del descubrimiento entonces constituye en sí una falacia, ya que estos territorios y sus habitantes existían a pesar de Colón, que murió pensando que había llegado a Las Indias.

Aquella ecuación de la redondez del mundo vale para aplicar a ciertas ideas políticas que giran en torno a un eje, hacia la derecha o hacia la izquierda, produciéndose la paradoja de que ambas se tocan en la línea del polo; allí convergen hijos y entenados, apellidos ilustres hijuelos del general Roca y apellidos plebeyos, mezclados todos en el disloque discepoliano de la Biblia junto a un calefón.

Así se desbarrancan por el globo ideólogos de raleas adineradas y teorizadores de clases despojadas. Sin embargo y a pesar de todo, las ideologías no están muertas, viven y resisten al embate cambalachero del concierto de políticos enfermos, ¡enfermísimos!

El mal llamado y bien publicitado “conflicto del campo”, no es del campo; es la puja de grandes intereses oligárquicos y prebendarios de los que más tienen y más quieren.

Sin embargo, este conflicto que confundió a muchos, mientras muchos otros se dejaron confundir placenteramente, dejó abiertas heridas profundas. Pero además aportó sin proponérselo, importantes experiencias para el análisis. Quedó en claro la índole egoísta e insaciable de la oligarquía, y el papel nefasto que juegan los medios de comunicación en beneficio de los intereses de sus empresas “periodísticas”. Grandes multimedios que lograron “embarrar la cancha” para jugar en terreno fangoso los dos tiempos, el descuento, el alargue y los penales.

No hubo hasta el momento ganadores claros, aunque sí un perdedor neto, el pueblo, y dentro de él los sectores más humildes que sufrieron el desabastecimiento y la brutal carestía, a niveles no reconocidos por el gobierno.

Tampoco hubo una mano firme de parte de las autoridades para terminar con los perniciosos cortes de ruta de los “piquetes blancos”, como sí la hubo y la hay cuando se trata de “piquetes negros”. Sólo es un problema de piel y de intereses, con el agravante de que los “blancos” incitan a un golpe de Estado.

Opinaba en los años 1994 y 1995 Bernardo Neustadt:

Yo no necesito al poder, es el poder el que me necesita a mí, ellos tienen el gobierno y yo tengo el poder…ya no somos el cuarto poder, ahora somos el primero, somos denunciantes, jueces y fiscales al mismo tiempo.

Clarita como agua de manantial la bravata del periodista del sistema, recientemente desaparecido. Demuestra cómo el poder reaccionario de la “mala prensa” no vacila en embarrar la cancha hasta los vestuarios cuando le tocan la patita de sus amos. Y lo peor es que el poder de la prensa trasciende la cancha, las fronteras y el país.

Maneja monopólicamente “la noticia” desde las agencias de la SIP, los diarios, noticieros de TV, Cable e Internet. Son incesantes y abrumadores los e-mail que envían a diario incitando “al cacerolazo” y a la violencia.

La desestabilización avanza, ¡la incitación al golpe también avanza!, de la mano de viejos y nuevos políticos del sistema. Si hasta el negocio del papel prensa manejan para regular al periodismo alternativo no complaciente.

Es necesario y urgente, hoy más que nunca, una nueva ley de radiodifusión para terminar con la globalización de la prensa del mensaje único, la del sistema, que se aplica en todos los órdenes desinformando, ocultando y tergiversando la verdad. No olvidemos que ocultar es también mentir.

Es hora de poner en el país las cosas en claro, el gobierno habla de argentinizar la empresa pública, ¡patrañas! Si realmente se quiere argentinizar hay que nacionalizar los resortes básicos de la economía: el petróleo, la energía, la minería, el agua y el comercio exterior.

Una empresa de capitales argentinos puede pasar de la noche a la mañana a manos extranjeras, de ello tenemos infinitos ejemplos. Basta ya de torpezas que luego se pagan caras.

En cuanto a la redistribución de la riqueza, el Parlamento debe legislar un nuevo esquema impositivo que grave las grandes ganancias y desgrave el consumo directo (léase IVA). Debe implementar un impuesto a las ganancias extraordinarias, a los grandes capitales y a los enormes latifundios.

También el Parlamento, debe establecer de una vez por todas, un índice de actualización jubilatorio acorde con los sueldos del personal en actividad, ¡ya no más limosna: justicia! Y ¿por qué no el 82% móvil?

Hasta la próxima

¡¡¡¡¡ E S C R A C H E !!!! 1


¡ESCRACHE!!! A LOS CGPC TRES Y CINCO

Los vecinos de los barrios de Balvanera y Almagro, cansados de esperar resultados de los reclamos que han venido presentando (a través de sus Centros Vecinales y Agrupación de Vecinos) a los Centros de Gestión y Participación Números 3 y 5, se ven en la obligación de ESCRACHAR a sus Directores que, además de no cumplir, ni siguiera se dignaron contestar las solicitudes:

Al CGPC 3, director Mariano Casabella, nº de reclamo 3143 del 24.02.08:

l.) Se solicitaba el cumplimiento de la ley que instituía el nombre Julio César Fumarola a la Placita del Mientras Tanto, de Jean Jaurés, Perón y las vías: ¡no cumplió!

2) Se reclamaba por la falta de atención y limpieza en dicha plaza, hoy invadida por cuidadores de perros y gente en estado de indigencia. Por la carencia de agua para riego, así como por la falta de un guardián: ¡no cumplió!

3) Se requería vigilancia y limpieza en los puentes peligrosos de Jean Jaurés y las vías del ferrocarril: ¡no cumplió!

4) Se pedía la parquización provisoria de los baldíos de la calle Jean Jaurés en sus esquinas con Carlos Gardel y Lavalle: ¡no cumplió

5) Se demandaba la instalación de semáforos en las esquinas de Jean Jaurés y Lavalle y de Sarmiento y Ecuador: ¡no cumplió!

6) Se exigía la fiscalización de los recitales en la Fundación Konex, en la vieja fábrica de aceites de Sarmiento y Jean Jaurés (no olvidarse de Cromagnon) donde no se preserva la seguridad de los asistentes, además de que no se controlan los ruidos molestos, la suciedad y la ocupación del espacio público: ¡no cumplio!

7) Se exhortaba a mejorar la limpieza, el alumbrado y a reparar las veredas rotas en las distintas calles: ¡no cumplió!

Al CGPC 5, director Marcelo Bouzas, nº de reclamo 484 del 24.04.08

l) Se solicitaban baños químicos o de material para la Plaza Almagro: ¡no cumplió!

2) Se reclamaba por la falta de renovación y rotación del agua de las fuentes de dicha plaza, ya que su estancamiento pone en peligro la salud del barrio: ¡no cumplió!

3) Se señalaba la falta de iluminación en un amplio sector sur de la misma plaza: ¡se cumplió a medias!

4) Se pedía el reemplazo de la perniciosa máquina de barrido de hojas “a soplido”, una amenaza para los alérgicos: ¡no cumplió!

5) Se requería una agilización de los trámites del futuro Corredor Verde al Oeste: ¡sin noticias!

Como se puede ver, en los siete meses de gobierno de Macri y sus CGPC, fue escaso o nulo el cumplimiento de los reclamos vecinales. En cambio, la presión tributaria fue cruel, con un tarifazo del 120% en el ABL, la incautación de los fondos de las cooperadores escolares y el anuncio de juicios por los impuestos adeudados de patentes, ABL e Ingresos Brutos. Se sumó a eso la amenaza de cierre de centros de salud, la falta de insumos en los hospitales y el deterioro edilicio de las escuelas primarias y secundarias, que carecen de calefacción para los chicos.

A este estado de cosas se añade la postergación de la elección de los Comuneros, como un intento de aglutinar la totalidad del poder en sus manos, ¿se podrá consumar el atropello? ¡Quien lo sabe!

Consejo de Redacción

BAIZÁN: REMATADOR Y CARNAVALERO



HERMENEGILDO BAIZÁN: REMATADOR Y CARNAVALERO

De la vida del antiguo rematador de Balvanera, Hermenegildo Baizán, se conoce muy poco. Había nacido en Navarra (España) entre los años 1839 y 1840 y falleció en Bueno Aires a los 53 años, el 19 de junio de 1892.

Ya en nuestro país comenzó su trayectoria comercial en 1862, afincó pronto su negocio de martillero en la esquina de Moreno y Pichincha, en una casona en la que a su vez vivía, a metros de la amplia quinta conocida como “Jardín del Pensamiento”. En ese apacible rincón donde abundaban los durazneros, más tarde se levantaría el Mercado Spinetto.

Pero otra faceta anidaba en Baizán: la de Carnavalero, que lo llevó a convertirse pronto en un ferviente propulsor del carnaval en el barrio. También se destacó como Rematador, por el singular estilo en que redactaba sus avisos de venta: nada de guardar las formas gramaticales, ortográficas o de sintaxis; empleaba expresiones poco ortodoxas, matizadas con giros del lunfardo.

Las ofertas de su mercancía constituían pintorescas y extravagantes historias de enfermedades, desengaños amorosos y otros padecimientos que supuestamente afectaban a sus clientes para tener que vender a bajo precio sus propiedades. Este ingenioso recurso provocaba al menos la curiosidad y el interés de los lectores.

Por aquella época Balvanera y Almagro se transformaban, como resultado del loteo de las grandes quintas existentes en el cinturón un tanto alejado del centro. Este proceso se aceleraría con la inauguración de las primeras líneas de tranvías en 1868, por entonces a caballo; el eléctrico recién recorrería las calles en 1897.

BAIZÁN REMATADOR

Vale reproducir textualmente algunos de aquellos memorables avisos publicitarios, como el aparecido en La Prensa del 28 de febrero de 1880, que anunciaba el remate de cuatro lotes esquina en el barrio:

En estos negocios se van a poner las botas, porque el dueño se va a retirar de Buenos Aires bastante enojado, porque en lo mejor que estaba por casarse, la novia se le ha echado para atrás diciéndole que no se casa porque el padre no quiere que se case con un hombre petizo y que no pudiéndose hacerse estirar las piernas para parecer más alto, se ha dispuesto apretarse el gorro para donde nadie sepa de él. Es la única venganza que toma, así es que está dispuesto a quemar los terrenos por lo que le den…

Otro aviso, en el mismo diario, del domingo 12 de enero de 1890, con motivo del remate de dos lotes en la calle Lezica entre Gascón y Rawson decía:

La venta será liberal porque a más de la situación tirante por que atravesamos, el dueño tiene que partir en busca de salud que por un descuido se le ha separado de su cuerpo, es un hombre que se ha encontrado en las primeras batallas que han tenido en Italia, sin que la herida más leve haya hecho nido en su cuerpo y aquí, por haber dormido con los pies destapados, se ha echado a perder, por que está aprobado que el médico que erra la cura es peor que bala de cañón.

En oportunidad de la venta de cuatro lotes situados en la calle Estados Unidos y en la Avenida Independencia, exponía:

Los dueños están enfermos y venden porque los médicos los mandan a Europa, por supuesto que pagando ellos el viaje, porque si lo pagase el médico se guardaría muy bien de meterse a dar semejantes consejos, porque dice el refrán que los consejos no ayudan a pagar, es una idea preciosa la de los facultativos la de voraciar con la plata agena. La verdad es que los pobres por hacer caso al médico van a sacrificar sus terrenos por lo que le den.

En otro anuncio del 28 de febrero de 1890, para el remate de tres propiedades en la zona del Mercado de Abasto, explicaba:

Estas propiedades se van a quemar porque el dueño acaba de llegar de Europa para liquidarlas aunque sea por la mitad de su valor, este hombre que es extranjero cometió la imprudencia de casarse con una criolla medio achinada, que en este carnaval andaba en una comparsa vestida de libertad, por supuesto fue contra la voluntad de su esposo, el primer día se les hizo humo a las compañeras se fue a bailar con corte a uno de los teatros para lo cual ya estaba convenida con un criollo que para bailar no se mueve de su puesto, pero que menea todo el cuerpo, las demás noches a hecho lo mismo siempre cambiando de compañero, por esa razón el marido vende por lo que le den y se lo aprieta para Nápoles, si te he visto no me acuerdo, a la porra abanico que se viene el invierno; los que compren se pondrán panzones.

Todos los avisos de Baizán tenían las mismas características, salvo algunos pocos remates judiciales que debían guardar seriedad, pero éstos ya tenían precios desinflados y eran de por sí negocio.

BAIZÁN CARNAVALERO

El carnaval apareció en un suburbio vestido de arpillera.

Una murga errante, constituida por los herederos del compadraje,

le salió al encuentro redoblando en las latas vacías una copla

picaresca aprendida en el baldío…”

Enrique González Tuñón

El carnaval en el Río de la Plata tiene una larga historia de festejos paganos un tanto agresivos, excesos que le valieron distintos períodos de reglamentaciones y prohibiciones y que lo colocaron al margen de la ley, con el beneplácito de las jerarquías eclesiásticas que siempre lo miraron de reojo. Así ocurrió durante la Colonia, el Virreinato y tras la Revolución de Mayo.

Fue siempre un largo tira y afloje por parte de quienes ansiaban dar rienda suelta a las euforias contenidas, con el tradicional juego del agua que muchas veces provocaba lesionados y hasta heridos, en verdaderas batallas campales.

Por decreto del 22 de febrero de 1844 se prohibió para siempre el carnaval, pero nuevamente fue autorizado diez años después, y tras un período de relativa calma resurgió el festejo violento.

En 1880, Hermenegildo Baizán martillero se interesó particularmente por el carnaval en Balvanera, y se encargó de solicitar permiso para organizar un corso en la calle Moreno, desde Pichincha (esquina de su domicilio) hasta Lorea (hoy Sáenz Peña). A partir de ese año se produce un cambio -al menos durante las semanas del carnaval- en el perfil pueblerino que por entonces conservaba aquel sector del barrio. Baizán llegó a pavimentar de su peculio el camino del corso, encargándose además de instalar las luces y los adornos que engalanarían el recorrido, así como de conseguir la participación de murgas y comparsas, que le dieron brillo a aquél que fue el primer corso de Balvanera.

Por aquella época habitaban la zona negros y mulatos que participaban de diferentes conjuntos carnavaleros, animando el espectáculo con coloridos candombes, aunque muchos otros conjuntos eran formados por blancos, tiznados sus rostros con corcho quemado y en el mejor de los casos con betún.

La casa de Baizán se convertía durante los festejos en el centro logístico del Corso, tanto fue así que se utilizaban sus patios y salones para los ensayos.

Así, durante años, Baizán cumplió aquella doble función de un particular rematador y un apasionado murguero, entrando a la historia de Balvanera para ponerle una nota de color y evocar una época de negros y candombes, como lo hizo más tarde en sus versos Héctor Pedro Blomberg:

Abuelita Dominga era muy vieja

y vivía en el barrio de los candombes.

Del Carnaval de Rosas no se olvidaba

al cantar esta copla roja de amores…”

Miguel Eugenio Germino

FUENTES

-http//www.sentimientoboemio.com.ar/158carnaval.htp

-Periódico Primera Página, Nº 60 Enero-Febrero, Buenos Aires, 1999.

-Puccia, Enrique H., Breve Historia del Carnaval Porteño, Cuadernos de Buenos

Aires, 1974.

-Puccia, Enrique H., Historia del Carnaval Porteño, Academia del Lunfardo, 2000.

-Razónico, A. Carlos, Historias de Buenos Aires, Nº 10, julio 2001.

"LA CHANCHA RUSA"



EL 19 DE JULIO DE 1935 DEPORTAN A “LA CHANCHA RUSA”,

EL REY DE LOS ATORRANTES

“Cuando éramos niños se mendigaba a caballo; ahora

se duerme dentro de los caños de aguas corrientes…”

Vicente Gil Quesada, 1893.

COPETE: Si bien la gran inmigración de fines del siglo XIX y principios del XX atrajo a la mano de obra necesaria, ingresaron asimismo algunos extranjeros que no pudieron o no quisieron incorporarse a la masa de trabajo, ya sea en la incipiente industria o en el campo.

Entre ellos había ingresado Moisés Buldog, conocido más tarde entre otros apodos como “La Chancha Rusa”. Había nacido en el pueblo de Sbick, provincia de Minski (Rusia).

La funesta ley 4144 sancionada para deportar a los activistas gremiales y políticos, sirvió en este caso para deshacerse de tan singular personaje, que desde la mendicidad llegó a convertirse en un potentado con cuentas en distintos bancos, hasta acumular la suma de 131.618 pesos fuertes de la época.

Las categorías

Durante la Colonia era común la figura del mendigo a caballo, que contaba con autorización policial para andar como mendicante, entre el conjunto de actividades típicas de aquellos tiempos tal como lo popularizó el pintor Emeric Essex Vidal.

Hacia fines del siglo XIX surgirán otras categorías de marginados por una sociedad cada vez más expulsiva, que se harán acreedores al genérico simplismo lingüístico de “atorrantes”, y que por razones de desplazamiento, falta de oportunidades, amores desairados o simplemente por indolencia, caerán a ese escalón más bajo de la condición social.

Tanto hoy como ayer la sociedad los mira de costado, en algunos casos con lástima, en otros casi con asco, en los más con indiferencia, y pocos son los que se animan a tenderle un brazo solidario. Son los vagabundos, crotos, linyeras, mendigos, pordioseros, cirujas y quemeros, distintas denominaciones para aquellos que integran el grupo genérico de atorrantes, concepto que tiene diversas acepciones. La más clásica, derivada de dormir (atorrar) dentro de los caños de Obras Sanitarias, cuyo fabricante era “A. Torrent”. Otra etimología digamos, era la de “hato-errante”, por vagar con el hato (bulto de escasas pertenencias) a cuestas, y un posible tercer origen hace alusión a los trabajadores ocasionales que se empleaban en el torrado de café.

También fueron incorporados por analogía otros sectores de la sociedad, convertidos en trabajadores golondrinas, gringos braceros, y hasta indios arrancados de las reservas y obligados al trabajo como semi-esclavos en las cosechas. El trabajador golondrina se veía obligado a recorrer largas distancias a pie, siguiendo el trazado de las vías ferroviarias, en busca de un precario trabajo en el levantamiento de la cosecha, para obtener así alguna forma de subsistencia.

Un gobernador de la provincia de Buenos Aires, José Camilo Crotto, hacia el año 1917 dictó una norma que hacía posible el transporte gratis en trenes de carga para los braceros de las cosechas. Así se los podía utilizar con salarios ínfimos o sin salario, y sin ninguna ley social que los protegiera.

Otra clasificación era la de “cirujas”, nombre que viene del apócope despectivo de cirujano y se remonta a los antiguos “güeseros”, que recolectaban huesos a domicilio y que fueron cercanos a los quemeros, gente que proliferaba entre los montículos de basura en baja combustión, soportando olores nauseabundos a la búsqueda de cualquier cosa reciclable. Ambos fueron el precedente más degradado de los actuales cartoneros.

Al finalizar la jornada confluían en el Barrio de las Latas (por la típica vivienda de latas y cartones), en las cercanías del actual Parque Patricios. Al caserío también se lo llamaba Barrio de las Ranas, dada la abundancia de estos batracios en los charcos sucios de la zona.

La Chancha Rusa

Niesche Bunetor, Moisés Buldog, Gunitoche -entre otros nombres-, aunque más conocido por el apodo La Chancha Rusa”, había llegado al país a principios del siglo XIX, y nunca se le conoció oficio ni domicilio alguno. Deambulaba en la calle en la más completa miseria, cubierto con harapos y plagado de llagas y úlceras.

Había nacido en Rusia el 1º de enero de 1879 en el pueblo de Sbick, provincia de Minski, y desde que pisó estas tierras se dedicó a “atorrar”, por lo que se había ganado el mote de rey de los atorrantes. Sin embargo, sorprendentemente llegó a atesorar una abultada fortuna, que depositaba en cuentas de los bancos Nación y de Londres.

Había acumulado la suma de 131.618 pesos fuertes de aquel entonces, producto de la mendicidad, de hurtos y de otras fechorías, andanzas que lo habían convertido en un asiduo habitante de las comisarías y de la Penitenciaría; el Prontuario N° 26.759 lo tenía como titular y pesaba sobre sus espaldas.

Cuando se encontraba preso, especialmente en días festivos y conmemorativos, se lamentaba hasta el llanto, de que privado de libertad no pudiera aprovechar aquellas grandes concentraciones de público para llevar a cabo sus andanzas, ya sean mendicantes o sustractivas de lo ajeno. Durante el encierro hacía cálculos matemáticos de las recaudaciones perdidas, según la importancia de la ocasión que transcurría, y comentaba entre los asombrados presos que las festividades religiosas eran más fructíferas que las cívicas, ya que los fieles tras la misa eran más permeables a la piedad, luego de que el sermón del sacerdote les había ablandado un poco los bolsillos.

Conocía todas las zonas del país, que iba recorriendo de acuerdo a las celebraciones locales. Jamás se le conocieron otros domicilios que el de la calle, la comisaría o la cárcel; vivía en el más profundo abandono, muchas veces amenazó con el contagio de sus infecciones a fin de obstruir la acción policial y evitar su detención.

Era altanero y cínico, un caso muy especial de atorrante, ya que era el más rico de todos. Muchas veces se hacía pasar por ciego y era común que adoptara diversas posturas al momento de ser fotografiado.

Finalmente, el 19 de julio de 1935, “La Chancha Rusa” fue deportado en el vapor Ciudad de Buenos Aires, una paradoja para la ciudad que lo vio actuar y lo escondió en sus calles.

Se le aplicó la Ley de Residencia 4144, que si bien era para los extranjeros indeseables por su ideología y militancia político-gremial, sirvió también aquí para deshacerse de este siniestro y pintoresco personaje que habitó Buenos Aires.

Otro vagabundo acaudalado que conoció la ciudad fue Francisco Barreiro, al que le encontraron en 1930 en la cueva donde vivía, constancias de cuentas de ahorro con grandes sumas en pesos fuertes.

Y también estuvo Francisco Biasco, que ejercía la mendicidad en Bartolomé Mitre y Callao y dormía al raso o en un cuchitril de la calle Sarandí. Impresionaba con sus 77 años y sus muletas, pero al ser detenido en 1934 se comprobó que era propietario de tres casas.

Miguel E. Germino

FUENTES

-Gobello José: Nuevo Diccionario Lunfardo, Corregidor, 1994.

-http://es.wikipedia.arg/wiki/chamuyo//linyera

-http://www.soy-quemero.com.ar/barrio/parque.gic

-Martinez Estrada, Ezequiel, La Cabeza de Goliat, Nova, 1957.

-Suárez Danero, E. M., El Atorrante, CEAL, 1970.

LA CUARTA FLOTA AMENAZA



EE. UU REACTIVA LA CUARTA FLOTA

Entre las consecuencias derivadas del grave problema de los alimentos y la nominación de Barack Obama como candidato a presidente, con enormes chances de ganar, se filtró una noticia a la que no se le dio la dimensión que merece: Estados Unidos decidió reactivar su Cuarta Flota, el brazo armado naval dedicado a patrullar las aguas que circundan al continente americano.

Que reactive una fuerza militar que estaba disuelta desde 1950, puede estar señalando el comienzo de un giro de la política norteamericana en la región que parecía estar marcada por el desinterés provocado por la concentración de la Casa Blanca en las campañas militares emprendidas en Irak y Afganistán.

Por supuesto que la excusa clásica de Estados Unidos es garantizar su “seguridad”, pero sabemos que los gobiernos norteamericanos sólo se siente seguros cuando están convencidos de que pueden intervenir, si así lo desean, rápidamente en cualquier territorio más allá de sus fronteras. En este caso, la Cuarta Flota es siempre una amenaza latente, que aunque no sea utilizada, sirve para disciplinar al resto de los países americanos que se salgan en forma demasiado evidente de la política exterior de los Estados Unidos.

Obviamente, cuando se analiza una operación de estas características se piensa enseguida en Cuba y en Venezuela. Pero las hipótesis de intervención no terminan allí. Hay otros escenarios que pueden servir para montar operaciones militares. Y es ahí donde el discurso del combate a la droga por parte del país que más la consume tiene un sentido. La idea de guerra al narcotráfico puede servir para intervenir en la Bolivia rebelde de Evo Morales o ampliar aún más la presencia en la ya aliada Colombia.

Pero los intereses norteamericanos van más allá. La selva amazónica y el acuífero Guaraní son fuentes importantísimas de recursos naturales que Estados Unidos no quiere dejar al cuidado exclusivo de los naturales dueños de esos lugares. Para esto, al discurso antinarco le agrega la guerra al terrorismo, y tiene listo el cóctel discursivo para emprender acciones sobre esta zona.

Ya desde julio estaría operable la Cuarta Flota, aunque es poco probable que emprenda acciones de importancia hasta que no se conozca el nombre del futuro habitante de la Casa Blanca, en una elección donde parece definirse mucho más que el presidente de un país. Habrá que estar atentos, porque el resultado puede cambiar el destino de América Latina.

Pablo Salcito