domingo, 28 de mayo de 2017

"SEAMOS LIBRES" POR NORBERTO GALASSO





Juan Bautista Alberdi, alejado ya de las fábulas de Mitre sobre la Historia Argentina, escribió: "La Revolución de Mayo fue un momento de la revolución hispanoamericana, ésta, a su vez, un momento de la Revolución democrática española de 1808 y ésta, lo fue de la Revolución Francesa de 1789". 
Esta interpretación de la revolución fue recogida por Manuel Ugarte, José León Suárez, Julio González y otros historiadores en desacuerdo con la versión mitrista que la presenta como una revolución antiespañola, independentista y buscando el comercio libre, cuyo programa residiría en La Representación de los Hacendados que reclamaba el comercio libre al virrey, en 1809 y que, además, por razones tácticas, ocultaba su propósito de independizarse de España jurando lealtad al rey cautivo Fernando VII ("La máscara de Fernando"). 
En esta versión oficial, implícitamente, se trataría de un movimiento probritánico, a través del cual la "gente decente" de Buenos Aires daba su primer paso hacia el liberalismo económico y su Graciosa Majestad, bajo la protección de lord Strangford y recibiría la bendición de George Canning –y el empréstito de Baring Brothers– en los años veinte, mediante la gestión de Rivadavia, el antecedente de Mitre. Así se difundió en las escuelas argentinas durante muchos años. 
Pero ahora sabemos –por documentos de la época– que la revolución se extendió entre 1809 y 1811 en toda Hispanoamérica, que en la mayoría de los casos se juró por Fernando VII (por entonces, progresista) no evidenciando propósito separatista, que la España revolucionaria de las Juntas no intentó reprimirlas, que la bandera española flameó en el Fuerte de Buenos Aires hasta 1813, que la mayoría de los revolucionarios eran hijos de españoles y no de los pueblos originarios sometidos por la conquista, que había dos españoles en la Junta de Mayo, un español en el Segundo Triunvirato y que era catalán el autor de la música del himno, que la revolución democrática española declaró que esas tierras no eran colonias sino provincias de España y que convenía que desplazasen a los virreyes y que enviaran delegados a la convención constituyente a realizarse en Cádiz con los mismos derechos que las demás provincias (Declaración de la Junta Central de España, del 22 de enero de 1809) y que el Congreso de Tucumán, en 1816, declaró la Independencia recién cuando en España había vuelto la monarquía y ahora sí mandaban flotas a recuperar lo que consideraban colonias. 
Una carta de Posadas a San Martín (18 de julio de 1814) le comenta que Fernando VII es nuevamente rey de España pero ha abandonado sus ideales de democratización, perseguido a los liberales y dispuesto a reponer la monarquía y por consiguiente sus colonias, de lo cual se deduce que hay que independizarse para no caer nuevamente bajo el absolutismo. Entonces, San Martín apura al Congreso de Tucumán para declarar la independencia y darse bandera celeste y blanca, pero le da a su ejército (nutrido por criollos, chilenos y españoles democráticos) una bandera distinta –hispanoamericana– con la cual seguirá luego a Perú para intentar liberar a toda la Patria Grande, con el mismo objetivo de Bolívar, venezolano, colombiano y ecuatoriano.
Nace así la lucha por la Patria Grande que ya retomó Felipe Varela y tantos otros, hasta Eduardo Wilde a quien se muestra como escéptico (autor de un artículo en defensa de "Los Descamisados" porque "los mitristas nos robaron la camisa"), y después Ugarte, Blanco Fombona, Martí y años después, Chávez, Kirchner, Lula, Cristina, la Unasur, la Celac y todo lo que ya sabemos hoy, solo explicable si entendemos bien el ayer, para lanzarnos hacia el mañana. Ahora sí es posible que la maestra le diga al alumno: 
–No, querido, la patria no tiene dos cumpleaños: 1810 y 1816, no nació dos veces. Tiene uno solo y lo comparte con el resto de la Patria Grande. Lo demás fue una picardía proinglesa de Mitre, Grosso, Levene, Astolfi y tantos otros argentinos colonizados. 
En resumen, Mayo fue para elegir nosotros nuestras autoridades (democracia) y julio de 1816 fue la ruptura, la independencia. 
Después vino la dependencia –y la deuda externa que nos exprime y somete–, como ahora. Lo que venga después será obra nuestra, bajo la consigna "Seamos Libres". <








sábado, 27 de mayo de 2017

25 DE MAYO DE 1810

 

25 DE MAYO DE 1810


 

ARTÍCULO PUBLICADO POR PRIMERA PÁGINA EL 25 DE MAYO DE 2010

 






EL 25 DE MAYO DE 1810: DOS SIGLOS DESPUÉS

No siempre la historia revela espontáneamente sus secretos. Aquella postal del 25 de Mayo de 1810 que recorrió por casi dos siglos las aulas escolares, las facultades y cenáculos, y los torrentes de palabras que nutrieron millones de páginas de libros, revistas y folletos, ocultaron bajo un manto nebuloso errores, omisiones y hasta falacias del pasado.
 Es deber del investigador honesto desmitificar y desentrañar la verdad histórica de aquel momento de la América Profunda, despojándose de toda ventaja sectorial, económica y política. Reflexionaba sabiamente el escritor uruguayo Eduardo Galeano en su concisa y clarificadora alegoría El Elefante: 
 “…estaban los tres ciegos ante el elefante. Uno de ellos le palpó el rabo y dijo: —Es una cuerda.Otro ciego acarició una pata del elefante y opinó: —Es una columna. Y el tercer ciego apoyó la mano en el cuerpo del elefante y adivinó: —Es una pared. Así estamos: ciegos de nosotros, ciegos del mundo. Desde que nacemos, nos entrenan para no ver más que pedacitos. La cultura del desvínculo nos prohíbe armar el rompecabezas.”  

ANTECEDENTES  
Desde el inicio de las invasiones españolas en 1492 —el mal llamado descubrimiento—, los pueblos originarios no dejaron de resistirse al invasor. Ya en 1493, en la isla que Colón denominó La Española, la bella Anacaona (Flor de Oro) y su esposo el cacique Caonabó encabezaron la primera rebelión, con los consabidos costos para sí mismos y para los conquistadores. Siguieron otros muchos alzamientos con la represalia de sangrientas matanzas; nunca los invasores respiraron tranquilos. En 1723 se produce el gran levantamiento de Los Comuneros, que nace en Paraguay y se extiende hacia Corrientes. En 1750 surge otro movimiento tendiente a restaurar el destruido Imperio Inca, y 30 años más tarde, el 4 de noviembre de 1780, se registra la más intensa y prolongada rebelión producida en la Colonia, protagonizada por José Gabriel Condorcanqui (Tupac Amaru). Una nueva sublevación de tobas y matacos sucede en Jujuy, y el 1º de enero de 1804 triunfa en Haití la primera revolución emancipadora de Latinoamérica. El 25 de mayo de 1809 se reaviva la llama revolucionaria en Chuquisaca (actual Bolivia); la sublevación estalla en la Ciudad Universitaria y en ella se destaca el joven estudiante tucumano, de 19 años, Bernardo de Monteagudo (1789-1825), tal vez el más radicalizado líder de la causa revolucionaria americana y quien proclamara: Desaparezca la penosa y funesta noche de la usurpación y amanezca luminoso y claro el día de la libertad. Quebrantad las terribles cadenas de la esclavitud y empezad a disfrutar de los deliciosos encantos de la independencia.” Hartos de los abusos de la autoridad colonial, los pueblos originarios se rebelan nuevamente en La Paz, el 16 de junio de ese mismo año de 1809. En ambos casos el virrey Cisneros reprimió el alzamiento con inusitada saña. Conjuntamente llegaban de Europa al Río de la Plata las ideas de la Revolución Francesa de 1789, traídas por viajeros, contrabandistas y corsarios, todo lo que viene a completar el clima insurreccional.   

LA CONCEPCIÓN HISTÓRICA DE MAYO 

La oportunidad de sacudir el yugo colonial se vislumbra con la noticia de la caída a manos de Napoleón del último bastión del poder español en la península. Depuesto Fernando VII, se formó un fantasmagórico Consejo de Regencia, al que los patriotas de Buenos Aires no se sentían obligados a someterse. Es así que, aunque prometiendo fidelidad a un monarca sin trono, un grupo de jóvenes ilustrados, que venían conspirando desde las invasiones inglesas, encomiendan a Juan José Castelli y Martín Rodríguez la exigencia a Cisneros de una urgente convocatoria a cabildo abierto, el que se concretaría el 22 de mayo. Pero era difícil conformar entonces un ser nacional aglutinante de toda la población, y allí es donde se origina la primera cortina de inexactitudes que tiñeron el relato de la emancipación. Para esos días la población de Buenos Aires, de apenas unas 40.000 almas, era muy heterogénea: criollos, españoles, frailes, mercaderes, peones, negros, mestizos, indios y gauchos. Algunos de ellos estaban enrolados en los cuerpos militares que se habían creado durante las invasiones inglesas, como los Patricios, Arribeños, Montañeses, y Peninsulares, que llegaron a totalizar unos 8.000 efectivos. Pocos eran los privilegiados que habían cursado estudios superiores en el extranjero o en la Universidad Jesuita San Francisco Xavier de Chuquisaca, tales los casos de Moreno, Castelli y Monteagudo. Esta diversidad social dificultó la conformación de un ser nacional. Según el historiador Felipe Pigna, aquel 25 de Mayo constituyó un espacio temporal plagado de errores forzados y falencias, del que surge una pregunta: ¿Por qué se sostuvo durante tanto tiempo la tendencia a enseñar una historia distorsionada y opaca? No cabe duda de que fue el propio investigador, temeroso o atado a compromisos, el responsable de contar únicamente “la historia oficial”. Fue el caso de los “grandes historiadores”, ubicados en una posición privilegiada dentro de la escala social. Así explicó la Revolución de Mayo la erudita Generación del 80, en una línea de análisis que fue conformando desde entonces una versión liberal de la historia. Si bien el relato no pretendía desmerecer de ningún modo la importancia de aquella gesta emancipadora, sí anteponía intereses coyunturales de determinados grupos, en colisión desde el primer momento de la conformación de la Primera Junta. 

LOS HECHOS 
La historia oficial, la más erudita o la más simple, habla de un día lluvioso y destemplado, de paraguas, de cintas celestes y blancas, y de una plaza colmada por todo el pueblo que pretendía saber de lo que se trataba. Pero ¿quiénes conformaban el pueblo entonces? ¿Dónde estaban los indios y los gauchos aquel 25 de mayo? ¿Dónde estaban los esclavos, los peones y los matarifes? ¿Y dónde los negros y los mestizos? ¿Fue realmente masiva la concurrencia a la plaza? Cisneros no convoca de buena gana al Cabildo, un año atrás había reprimido a sangre y fuego las intentonas de Chuquisaca y La Paz, pero ahora Castelli y Martín Rodríguez lo estaban intimando a hacerlo sin demora. El día 21 de mayo fue ocupada la Plaza de la Victoria por más de 600 hombres armados con pistolas y puñales, encabezados por Domingo French y Antonio Beruti, que entonces se agrupaban en la Legión Infernal, algo similar a lo que en el siglo XX se denominaría subversión. Apenas pudo calmarlos Saavedra, entonces jefe del Regimiento de Patricios, cuando les prometió apoyo a sus reclamos. El día 22 amaneció caldeado: de los 450 invitados a la sesión del Cabildo sólo pudieron entrar 251, ya que los muchachos de la Infernal se encargaron de aplicar el “derecho de admisión”, no mediante las míticas cintitas de color indefinido, sino esgrimiendo convincentes cuchillos, fusiles y trabucos. A pesar de ello, Cisneros y los suyos pudieron maniobrar. El obispo Lué y Riega, jefe de la iglesia local, llevó la voz cantante: “Aunque hubiese quedado un solo vocal de la Junta Central de Sevilla y arribase a nuestras playas, lo deberíamos recibir como al soberano.” A lo que Castelli replicó en irónica y encendida arenga: “Si el derecho de conquista pertenece al país conquistado, justo sería que la España comenzase por darle la razón al reverendo obispo abandonando la resistencia que hace a los franceses. Los americanos sabemos lo que queremos y adonde vamos”. Igualmente, la presidencia de la nueva junta recayó en el mismo Cisneros, lo que no era más que una burla. Belgrano entonces juró que si a las tres de la tarde del día siguiente el virrey no renunciaba, lo arrojaría por la ventana de la fortaleza. Finalmente triunfó la cordura, una compacta delegación se apersonó ante el Virrey y forzó su renuncia indeclinable. El 25 nace la junta que todos conocen, con el resguardo formal de los derechos de Fernando VII, un ardid patriótico para ganar tiempo, aunque nadie pensaba que Don Fernando retornaría al trono. La revolución había triunfado. Y Belgrano por su parte definía en cuatro palabras el proyecto: equidad, justicia, industria y educación, aunque el tiempo marcaría otros rumbos.  

COMO CONTINÚA LA HISTORIA 
 “Las grandes fortunas en pocas manos —creía Mariano Moreno— son aguas estancadas que no bañan la tierra”. Para no mudar de tiranos sin destruir la tiranía, había que expropiar los capitales parasitarios amasados en el negocio colonial. ¿Por qué buscar en Europa, al precio de desolladores intereses, el dinero que sobraba adentro? Del extranjero había que traer maquinarias y semillas, en vez de pianos Stoddart y jarrones chinos. El Estado, creía Moreno, debía convertirse en el gran empresario de la nueva nación independiente. La revolución, sostenía, debía ser “terrible y astuta, implacable con los enemigos y vigilante con los espectadores”. “Gracias a Dios” —suspiran los mercaderes de Buenos Aires—, Mariano Moreno, el demonio del infierno, ha muerto en alta mar. Sus amigos French y Beruti marchan al destierro y se dicta orden de prisión contra Castelli. Cornelio Saavedra mandaba a recoger los ejemplares de El Contrato Social, de Rousseau, que Moreno había editado y difundido y advertía que “no hay lugar para ningún Rebespiere en el Río de la Plata.” Moreno y Castelli, eran dos: una pluma y una voz. Un Robespierre que escribía, Mariano Moreno, y otro que hablaba. “Todos son perversos”, decía un comandante español, “…pero Castelli y Moreno son perversísimos”. Mientras tanto, Juan José Castelli, el gran orador, estaba preso en Buenos Aires. “La revolución, usurpada por los conservadores, sacrifica a los revolucionarios. Se descargan las acusaciones: Castelli es mujeriego, borracho, timbero y profanador de iglesias. Agitador de indios, justiciero de pobres, vocero de la causa americana. Está prisionero, no puede defenderse. Un cáncer le ha atacado la boca. Es preciso amputarle la lengua. La revolución queda muda en Buenos Aires.” Así grafica Eduardo Galeano los primeros momentos de la emancipación. Era necesario cambiar un sistema colonial por otro que no afectara el orden social, para que quedara como letra muerta el Plan Revolucionario de Operaciones diseñado por Moreno, muerto sospechosamente en alta mar. Más tarde también son dejados a un lado San Martín y Artigas. El gaucho continuará siendo gaucho en su desgracia, el indio perseguido y confinado, tal como reflexiona Adolfo Pérez Esquivel: “En el 2010 el país va a celebrar el Bicentenario de la Revolución de Mayo, ese grito de libertad…el interrogante es ¿para quién?: si para una elite de privilegiados o si ese grito de libertad, de nacionalidad, es para todos. Evidentemente, si vemos esto a 200 años, no ha sido para todos, porque los indígenas fueron discriminados y les están quitando las tierras hasta el día de hoy, los están reprimiendo, no les permiten crecer como pueblo, los tienen sometidos y dominados. Lo mismo que hicieron los conquistadores. Entonces uno se pregunta: ¿Qué ha pasado en estos 200 años de nacionalidad, de democracia, de “democraduras” –como dice Eduardo Galeano-, que supimos conseguir? ¿Qué es lo que pasa que hay ciudadanos de primera, de segunda, de tercera y de cuarta? ¿De qué democracia estamos hablando?”

                                                                       Miguel Eugenio Germino


FUENTES: 
-Galeano, Eduardo. Memoria del fuego II, Catálogos, 2004.
 -http://educared.org.ar/infancianred/pescandoideas/archivos/2… -http://vuelosdegaviota.escribirte.com.ar/9863/25-de-mayp-de1810 -http://wiki.taringa.net/post/info/4049418/el-lado-oculto-del-25-de… -Periódico Primera Página, nº 107, mayo de 2003. -Pigna, Felipe. Diario Clarín, domingo 25 de mayo de 2008. -Puiggrós, Rodolfo, La época de Mariano Moreno, Partenón, 1949.













miércoles, 24 de mayo de 2017

MARCHA DE ANTORCHAS POR LA LIBERACIÓN DE MILAGRO SALA




Marcha de antorchas por la libertad de Milagro Sala y reunión con la CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que sesiona en el hotel Sheraton de Retiro, mantuvo una reunión con referentes del espacio que pide la liberación de Sala y los presos políticos de la Tupac Amaru. Organizaciones políticas y sindicales se manifestaron afuera.

jueves, 18 de mayo de 2017

LOS JUBILADOS NO DEBEN PAGAR EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS

Apoyo que los jubilados no paguen Impuesto a las Ganancias

La jubilación no es una renta ni una ganancia, es una suma de dinero que cobran las personas cuando dejan de trabajar y ya no perciben salario.
Es el dinero destinado al sustento, para cubrir gastos de alimentación y vestimenta, por lo cual no debería verse disminuido mediante el pago del impuesto a las ganancias. Esas deducciones ya ocurrieron cuando la persona se encontraba en actividad.
La Cámara de la Seguridad Social dictó una sentencia en la que argumentó extensamente la improcedencia del cobro de este impuesto y dijo que es inconstitucional.
Mediante esta petición le solicitamos a los legisladores que sancionen las leyes y a los ministros de la Corte Suprema de Justicia que dicten las sentencias para no cobrarle más a los jubilados el impuesto a las ganancias.
Esta petición se enviará a:
  • Congreso Nacional
  • Corte Suprema de Justicia de la Nación
  • Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados

domingo, 14 de mayo de 2017

ERNESTO "CHE" GUEVARA




El 14 de junio de 1928 nacía en Rosario Ernesto "Che" Guevara





"Podrán morir las personas, pero jamás sus ideas"


Ernesto Che Guevara


NACIMIENTO, INFANCIA Y ADOLESCENCIA

Ernesto Rafael Guevara de la Serna sus nombres y apellidos completos, nació el jueves 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina. Fue el primer hijo del arquitecto Ernesto Guevara Lynch, de descendencia española e irlandesa, y de Celia de la Serna y de la Llosa, descendiente de una familia de fortuna.

Ernesto o "Teté", como lo llamaban sus padres, tiene cuatro hermanos Roberto, Celia, Ana María y Juan Martín.

La pareja Guevara-de la Serna, se casó en 1927 y fueron a vivir a Puerto Caraguatay, en la provincia de Misiones, donde tenían una explotación de yerba mate.

Estando Celia embarazada, decidieron volver a Buenos Aires en barco por el río Paraná, para que el bebé naciera en total seguridad. Pero el 14 de junio de 1928, el barco debió hacer una parada en el Puerto de Rosario, provincia de Santa Fe. 

A fin del año 1929, la familia se instaló en la calle Alem, barrio de San Isidro, en Buenos Aires. 

EN BRAZOS DE SU MADRE EN ROSARIO (1929) Y EN ALTA GRACIA (1933)



En mayo de 1930, Ernesto que no tenía aún dos años, sufre su primera crisis de asma.

En 1931, la familia se muda a un suburbio elegante de la capital, calle Bustamante y Peña.

Debido a problemas de salud de Ernesto, la familia va a cambiar varias veces de residencia, hasta que un médico les aconseja ir a Alta Gracia (Córdoba) donde el clima seco lo favorece.



El Che con su padre


Por los problemas de salud de Ernesto, su madre Celia debe encargarse de su educación primaria. Después él seguirá normalmente los cursos en la escuela San Martín, luego en el Manuel Solares.

En marzo de 1942 comienza sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Deán Funes, en Córdoba, a alrededor de 45 kilómetros de Alta Gracia.

La familia Guevara-de la Serna va a vivir en Alta Gracia hasta comienzos de 1943, año en que Ernesto conoce a los hermanos Granado y Ferrer, con quienes se unirá en amistad por mucho tiempo.

En el transcurso del verano, se mudan una vez más para habitar una casa en la calle Chile en Córdoba.

En 1946, la familia vuelve a Buenos Aires para vivir en un departamento de la abuela paterna. Cuando la abuela, Ana Isabel, cae gravemente enferma, Ernesto la cuida durante 17 días, y a su muerte, anuncia que estudiará medicina en lugar de los estudios de ingeniero que tenía pensado.

Ernesto es juzgado no apto para el servicio militar debido a su enfermedad.



SUS ESTUDIOS Y LOS PRIMEROS PASOS POLÍTICOS


En 1947 comienza sus estudios de medicina y muestra poco interés hacia la política y los movimientos de protesta de los estudiantes, a pesar que sus padres, y más particularmente su madre, son militantes anti-peronistas.

Pero a finales del año conoce a Berta Gilda Infante, conocida bajo el nombre de Tita. Ella es miembro de la Juventud Comunista Argentina. Se vuelven pronto buenos amigos y Ernesto lee con ella los textos marxistas y discuten sobre la realidad política de la época.

Es en octubre de 1950, que él decide hacer su primer viaje por América latina, pasando por Chile, Perú y Colombia. 

Es el espectador atento de los problemas sociales de los pobres de estos países, y cita en sus notas la frase de José Martí: "Quiero unir mi destino al de los pobres del mundo".

En 1950 recorrió un total 4.500 kilómetros por el norte de Argentina visitando las regiones más pobres, después se alista como médico en barcos de la flota mercante en viajes por la costa. De enero a julio de 1952, realiza su   viaje en motocicleta acompañado de su amigo Alberto Granado, con el que fue a Chile, Perú, Colombia y Venezuela. Durante el viaje conoció al doctor Hugo Pesce, dirigente del Partido Comunista de Perú; el encuentro, junto a la miseria y la explotación de Latinoamérica por multinacionales estadounidenses, determinarían su visión revolucionaria. Pero la moto sobre la cual ellos hacen el viaje, una Norton 500 cc, los abandona, y deben trabajar, sea como asistente médico o efectuando pequeños trabajos, para continuar su periplo.

 La película biográfica “Diarios de motocicleta” dirigida por Walter Salles y protagonizada por Gael García Bernal y Rodrigo de la Serna, fue ganadora del Oscar a la Mejor Canción Original en 2005, documenta este escabroso viaje.

SU SEGUNDO MATRIMONIO CON ALEIDA MARCH TORRES Y SUS CUATRO HIJOS; ALEIDA,CAMILO,CELIA Y ERNESTO





EL CAMINO REVOLUCIONARIO


Escribiría sobre él Eduardo Galeano: “Una planta que siempre crece, no importa si al sol o a la sombra. El nacedor. ¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa costumbre de seguir naciendo? Cuanto más lo insultan, lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos. ¿No será porque el Che decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen? Primera impresión del Che. Hay plantas, como el cacao, que crecen al sol, cuando hay, y si no hay crecen a la sombra. Escuché decir que no necesitan sol porque lo llevan dentro. El Che era una de esas plantas, y por eso sigue siendo. De la primera vez que lo vi, en Punta del Este, hace añares, recuerdo aquel esplendor. Supongo, no sé, que era luz nacida de la fe. Y que no era fe en los dioses sino en nosotros, los humanitos, y en la terrestre energía capaz de hacer que mañana no sea otro nombre de hoy.”

Ernesto Che Guevara se pone en contacto con el Partido Guatemalteco del Trabajo y oficia como médico en los sindicatos. Participa activamente en la política interna del país para la defensa del gobierno democrático y revolucionario de Jacobo Arbenz. Pero después de la invasión organizada por la CIA, Arbenz cae en septiembre de 1954.

Siendo argentino y debido a su posición a favor del gobierno de Arbenz, Ernesto Che Guevara no puede quedarse mucho tiempo en Guatemala, y después de haber pedido asilo en la Embajada argentina, el presidente Juan Domingo Perón en persona se lo otorga y el Che puede ir a México, donde trabajará como fotógrafo y en el hospital General.

Un mes más tarde se reúne con Hilda Gadea y Nico López.



EL CHE Y LA REVOLUCIÓN CUBANA


Un día, de visita en casa de María Antonia González, en el número 49 de la calle José Amparán, Ernesto conoce a Raúl y Fidel Castro.

María Antonia es una cubana residiendo en México, que colabora eficazmente con los revolucionarios exiliados. En el curso de esta reunión, el Che se queda a conversar durante una decena de horas con Fidel, durante las cuales intercambian todo tipo de opiniones.

El líder de la revolución cubana le explica las razones de su lucha contra el dictador Batista.

Al fin de esta conversación el Che se hace, desde entonces, parte del grupo.

Se casa el 8 de agosto de 1955 con Hilda en Tepotzotlán. El 15 de febrero de 1956, nace Hilda Guevara Gadea, a quien apadrina Raúl Castro.

El domingo 25 de noviembre de 1956, embarca  en el "Granma" con otros 81 expedicionarios de dicho movimiento en el desembarco con fines revolucionarios que encabezó Fidel Castro y entre los que participaron  además, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos , Francisco Medina P, Juan Almeida y Ramiro Valdés entre otros, una embarcación con una capacidad para 25 personas solamente, que Fidel Castro había comprado a una empresa norteamericana.

Una semana más tarde, el domingo 2 de diciembre, desembarcan en Los Cayelos, al este de Cuba, comenzando la guerrilla revolucionaria en las montañas de la Sierra Maestra.

Desde el comienzo, el Che se distingue como combatiente de la lucha revolucionaria en Cuba contra la tiranía del dictador Fulgencio Batista.

El 1º de marzo de 1958, es difundida por primera vez “Radio Rebelde”, una radio creada por el Che.

El Che participa con mucho ardor en los combates y más particularmente en la Batalla de Santa Clara el 1º de diciembre de 1958. El 1º de enero de 1959, Cuba es liberada y Batista parte al exilio.

El 2 de enero, Camilo Cienfuegos Gorriarán entra en La Habana, paralizada por una huelga general.

Al día siguiente el Che hizo su entrada, y el domingo 8 de enero, Fidel Castro llega victoriosamente en la capital.

En 1958, conoce en Escambray a una joven cubana de 22 años, Aleida March Torres, y el 2 de junio de 1959 el matrimonio es celebrado después de que el divorcio fuera pronunciado entre el Che e Hilda Gadea el 22 de mayo de 1959.

Del 12 de junio al 5 de septiembre, Ernesto Che Guevara está en misión para el gobierno cubano en Egipto, Sudán, India, Birmania, Indonesia, Ceilán, Japón, Marruecos, Yugoslavia y España.

Durante varios años ocupó funciones oficiales en el seno del gobierno cubano, y representó al país en muchas misiones internacionales.

Entre estos diferentes cargos gubernamentales, militares y económicos, es nombrado jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, jefe de la Industria y la Reforma Agraria, y el 26 de noviembre de 1959 ocupa el puesto de presidente del Banco Nacional de Cuba.

El 19 de octubre de 1960 los Estados Unidos decretan el embargo comercial y en enero de 1961 rompen sus relaciones diplomáticas con Cuba.

El 23 de febrero de 1961, el Che es nombrado ministro de la Industria y miembro del Consejo Central del Plan.

Del 17 al 20 de abril de 1961, Ernesto Che Guevara ocupa el comando militar de Pinar del Río durante el ataque de mercenarios sobre la playa Girón, en la Bahía de los Cochinos, en el curso de la cual 1.500 contra-revolucionarios cubanos intentan invadir la isla en una operación organizada y financiada por la CIA.  Los revolucionarios derrotaron a los mercenarios en menos de 72 horas.

Durante su presencia en Cuba, el Che trabaja en numerosas tareas: es el iniciador del Trabajo Voluntario en todo el país, de la organización de las fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR); es el fundador de la revista Verde Olivo, donde escribe numerosos artículos; es el autor de diferentes libros y ensayos.

Las obras del Che más conocidas son: Diario de Bolivia, Discurso en Argel, Discurso de la XIX Asamblea General de las Naciones Unidas, El cuadro, columna vertebral de la revolución, El Socialismo y el Hombre en Cuba, La Guerra de Guerrillas, Mensaje a los Pueblos del mundo a través de la Tricontinental, Pasajes de la Guerra Revolucionaria, Reforma Universitaria y Revolución, Sobre la construcción del Partido, Solidaridad con Vietnam del Sur, Táctica y Estrategia de la Revolución Latinoamericana.

En enero de 1965, Ernesto Che Guevara está en la República de China, luego en Mali, Congo (Brazzaville), Guinea, Ghana, Dahomey, Tanzania, Egipto, Argelia y regresa a La Habana el 14 de marzo. Su última intervención pública en Cuba tuvo lugar el 15 de marzo cuando hizo una rendición de cuentas de sus viajes al extranjero delante de sus colaboradores del Ministerio de la Industria.

A fin de proseguir más adelante con sus ideales libertadores, solicita a la Dirección de la Revolución Cubana que lo liberen de las responsabilidades que lo atan a Cuba, para retomar la lucha armada en solidaridad con los pueblos del mundo.

El 1º de abril de 1965 escribe cartas de despedida a sus padres, sus hijos y Fidel Castro, y se va al Congo. En este país sabrá de la muerte de su madre.  

ELCHE MUERTE EN BPOLIVIA, LA IMAGEN DE UN CRISTO MARXISTA


En la carta de despedida a sus padres, decía el Che: “Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante; vuelvo al camino con la adarga al brazo... Muchos me dirán aventurero, y lo soy; sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades...”.

Un año más tarde, el jueves 3 de noviembre de 1966, entra en Bolivia bajo el nombre de Adolfo Mena González, funcionario peruano de la Organización de Estados Americanos y posee, por si acaso, un pasaporte uruguayo a nombre de Ramón Benítez Fernández.

El 7 de noviembre se encuentra en una hacienda de Ñancahuasú donde, con un pequeño grupo de combatientes bolivianos, cubanos y de otras nacionalidades, funda el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia, pero 11 meses más tarde, después de haber sido tomado prisionero y seriamente herido, Ernesto Che Guevara es ejecutado, el domingo 8 de octubre de 1967 a las 13.10 hs., por soldados bolivianos dirigidos por agentes de la CIA, en la pequeña escuela del pueblo de La Higuera, provincia de Chuquisaca.

El 18 de octubre de 1967, en la Plaza de la Revolución, Fidel Castro informa al medio millón de cubanos presentes de la muerte del Comandante Ernesto Che Guevara: “Has desaparecido físicamente, pero tu figura y tus ideales siguen y seguirán siendo vigentes en nosotros, porque a esos no se los pueden matar con balas”.


PLACA COLOCADA POR CRISTINA KIRCHNER EN BOLIVIA AÑO 2014



El mismo día Juan Domingo Perón escribía:Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que, en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación. Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres del Pentágono mantienen a los pueblos oprimidos. Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto “Che” Guevara.

 

'COMANDANTE CHE GUEVARA'


Aprendimos a quererte,
Desde la histórica altura,
Donde el sol de tu bravura
Le puso cerco a la muerte.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante ché guevara.
Tu mano gloriosa y fuerte
Sobre la historia dispara,
Cuando todo santa clara
Se despierta para verte.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante ché guevara.
Vienes quemando la brisa
Con soles de primavera
Para plantar la bandera
Con la luz de tu sonrisa
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante ché guevara.
Tu amor revolucionario
Te conduce a nueva empresa,
Donde espera la firmeza
De tu brazo libertario.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante ché guevara.
Seguiremos adelante
Como junto a tí seguimos
Y con fidel te decimos :
"¡hasta siempre comandante!"
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante ché guevara.


Miguel Eugenio Germino



Fuentes:
-http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/7282/Ernesto%20Guevara%20-%20Che%20Guevara
-http://www.ecured.cu/Ernesto_Guevara_de_la_Serna
-http://www.elhistoriador.com.ar/documentos/america_latina/el_asesinato_de_ernesto_che_guevara.php